Tu alimento, tu medicina

Tu alimento, tu medicina

«Que tu alimento sea tu medicina y que tu medicina sea tu alimento»

Hipócrates

 En qué momento dejamos de tener presente que somos lo que comemos y que si consumimos alimentos pobres en nutrimentos, es decir, de baja calidad, nuestro cuerpo no recibe lo que necesita y comienza a enfermar…

En México, los estudiosos de la alimentación han definido la dieta correcta con base en seis características principales, e incluso esto se ha establecido en una Norma Oficial Mexicana (NOM-043-SSA2-2012, Servicios básicos de salud. Promoción y educación para la salud en materia alimentaria. Criterios para brindar orientación) (Diario Oficial de la Federación, 2013). Las características son:

“Completa, equilibrada, inocua, suficiente, variada y adecuada

En resumen, deberíamos consumir alimentos variados, en proporción y cantidades suficientes, evitando aquellos alimentos que nos causen algún daño y atendiendo nuestros gustos y cultura; en cada una de nuestras comidas.

Si hemos logrado definir esto, entonces ¿por qué resulta tan complejo llevarlo a cabo? Pues porque comer es un acto bio-psico-social y no depende solo de un individuo. De acuerdo al reporte especial de la Escuela de Salud Pública de Harvard (2017), la oferta de alimentos altos en azúcar, sal, grasas no saludables, con aditivos que realzan su sabor y palatabilidad; además de estar accesibles en precio y resultar prácticos para el ritmo de vida actual, han sido diseñados para manipular las señales de nuestro organismo y ante ello, es fácil encontrarnos indefensos (Drexler, 2017).

Afortunadamente existen alternativas para evitar caer en este juego y hoy te propongo la siguiente:

Procura comer alimentos frescos que se producen cerca de donde vives.

Por ejemplo: frutas y verduras frescas y de temporada, eso asegurará que tengan mejor sabor y precio.

Si se trata de alimentos frescos, se evitan procesos de transformación complejos donde se añaden aquellas sustancias que realzan los sabores o características, pero que pueden ser nocivas a tu salud.

Si se producen cerca se disminuye la contaminación por su transporte, y si logras comprarlo directamente al productor, puedes pagar un precio más justo al que tanto ha trabajado por ellos. Sino, al menos busca algo mexicano.

En conclusión, busquemos alimentos deliciosos y saludables, dejemos que sean ellos quienes nos sanen.

LNCA Mónica Arellano Gómez

 

Referencias

Diario Oficial de la Federación. (22 de enero de 2013). Recuperado el 27 de junio de 2017, de http://dof.gob.mx/nota_detalle.php?c

Drexler, M. (2017). Obesity, can we stiop the epidemic? (H. P. Health, Ed.) Magazine of the Harvard T.H.School pf Public Health.