Morir en casa o en hospital

Morir en casa o en hospital

Morir en casa o en hospital

¿cuál es la mejor opción?

 

“Lo que sea necesario para que esté bien”, es uno de los primeros pensamientos que nos viene a la cabeza cuando tenemos a un familiar enfermo y estamos dispuestos a hacer lo que haga falta para su recuperación.

Sin embargo, cuando el diagnóstico médico nos deja sin opciones y lo único que queda son cuidados paliativos para el paciente, una de las decisiones más difíciles de tomar es: ¿lo llevamos a casa o será mejor que permanezca en el hospital?

La mayoría de los pacientes que llegan a estar conscientes de su situación suelen pedir irse a su casa porque se sienten más seguros y tranquilos en su propio ambiente. Pero ¿cuáles son los beneficios de permanecer en el hospital o irse a casa?

CASA

Desde el momento en que se decide que el paciente irá a casa por una enfermedad terminal, deben considerarse los siguientes puntos:

  • Tener a la mano los medicamentos indicados por el médico
  • Contar con los dispositivos necesarios para nuestro familiar (tanque de oxígeno, dispositivos de apoyo, cama especial, etc.)
  • Contar con un algólogo (especialista en manejo de dolor con anestesia) o un paleativista (especialista en tanatología)
  • Contar con una enfermera que lleve el seguimiento de los cambios del paciente y ayude en la aplicación de medicamento cuando se requiera
  • Tener acordada una dinámica de lo que va a pasar cuando llegue el momento de la defunción, por ejemplo: al fallecer el paciente la enfermera avisará al médico para que éste realice el acta de defunción y se de inicio al servicio funerario dispuesto.

 

HOSPITAL

Si al realizar el balance de tus posibilidades físicas y económicas para mantener a tu familiar en estado terminal en las mejores condiciones posibles en casa, lo ideal es quedarse en hospital porque allí hay todo lo necesario (medicamentos y equipo médico).

Uno de los principales contras de esta opción es que el acercamiento de los familiares al paciente es restringido y éste se encuentra lejos de su ambiente y seres queridos, incluidas sus mascotas.

ANTES DE DECIR ADIÓS

En cualquiera de las dos situaciones, hay que saber que la sedación se va ajustando dependiendo del grado de dolor del paciente. A medida que el dolor y los síntomas aumentan, la sedación aumenta. Por ello el algólogo y la familia tienen que explicarle esto al paciente para que sepa que pasará cada vez más tiempo dormido.

Saber esto dará oportunidad a que nuestro familiar pueda expresar lo que quiera a su familia, lo que llamamos “arreglar sus asuntos” antes de morir.

Si te enfrentas a una situación como ésta, no dudes en contactarnos. Con mucho gusto te ayudaremos a que tu familiar reciba los cuidados adecuados con cariño, respeto y dignidad.

 

¡Te queremos ver bien!